Renuncia delegado de Guía de Bioética de COVID-19

*En medio de polémica que causó la publicación, el comisionado Nacional de Bioética, Manuel H. Ruiz de Chávez, presentó su renuncia

 

En medio de la polémica que se ha suscitado por la publicación de la Guía de Bioética de COVID-19, el comisionado Nacional de Bioética, Manuel H. Ruiz de Chávez, presentó su renuncia al cargo por motivos personales desde el 20 de marzo, pero su dimisión se hizo efectiva a partir de el pasado miércoles.

 

José Ignacio Santos Preciado, secretario del Consejo de Salubridad General, informó que el proyecto de Guía de Bioética se discute nuevamente y se aprobará en breve por consenso y será publicada en el Diario Oficial de la Federación.

 

Luego de que la UNAM se deslindará del documento y ayer el Consejo de Salubridad General dijera que sólo era una propuesta, Santos Preciado indicó que dicha guía busca salvar vidas y terminar con el amiguismo e influyentismo en la toma de decisiones, por lo cual se  establecerá un equipo de Triage que garantice  imparcialidad.

 

Santos Preciado añadió que sólo se utilizará en caso de ser necesario y que tiene entre sus objetivos liberar al personal médico —que atiende a pacientes con coronavirus— de la carga sicológica ante decidir entre una u otra persona infectada.

 

“Esta guía tiene el objetivo de salvar vidas. Los recursos siempre son limitados  y lo hemos visto en todos los países, el no prever estas circunstancias, sería éticamente, fallar a los pacientes”, indicó.

 

Ayer, el Consejo aclaró sobre su aplicación y dijo: “El texto es un documento vivo, en el sentido de que ha sido muy dinámico por las diversas aportaciones que lo han enriquecido y con satisfacción comunicamos a la sociedad que el citado proyecto está concluido. Toda vez que el Consejo de Salubridad General se encuentra en sesión permanente el proyecto de guía para asignación de recursos en situación de contingencia se presentará a la consideración de las señoras y señores vocales y, en su caso, de ser aprobado, se publicará en el Diario Oficial de la Federación”, indicó.

 

Un grupo de 28 expertos de la UNAM desarrollaron un biosensor para la detección rápida de COVID-19, mismo que esperan que en las próximas semanas esté disponible  en hospitales y laboratorios del país  y que permitiría hacer hasta 43 pruebas por placa en un tiempo máximo de 90 minutos, sin necesidad de lectores, infraestructura ni máquinas sofisticadas

 

El proyecto se encuentra en fase de validación ante el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos  y en pruebas de distintos tipos de lectores para determinar carga viral.

 

Se calcula que el costo por prueba podría ser de unos 300 pesos, a diferencia de los mil 500 pesos o dos mil pesos que cuestan otras pruebas diagnósticas para COVID-19

 

Los expertos llevan más de cuatro años trabajando en un sensor versátil de biomoléculas, que por su versatilidad podría servir con el coronavirus.

 

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