Cascada la Monja Xico

Cascada la Monja

 

XICO, Ver.- Maravilla de la naturaleza, lugar de reuniones familiares, marco natural para fotografías y hasta escenario de muertes por accidentes o suicidios; las cascadas de Xico (Texolo, Velo de Novia y La Monja) son uno de los principales atractivos de la región y recibe al año a miles de turistas locales, nacionales e internacionales.

La cascada principal, la de Texolo, se ubica en un terreno federal propiedad de la Comisión Federal de Electricidad, en donde se instaló una planta hidroeléctrica, además de los rieles de una vía ferroviaria que cubría la ruta Xalapa-Teocelo. A unos metros se ubican las cascadas La Monja y Velo de Novia, que toma ese nombre por su parecido con este objeto.

Sin embargo, de acuerdo con algunos turistas, la zona permanece descuidada e incluso algunos de los accesos están cubiertos de madera, basura o resultan peligrosos para muchos paseantes.

Al respecto Georgina Hernández Quiroz, directora de Turismo municipal, precisó que dado que se trata de una zona federal operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Ayuntamiento no puede realizar acciones sin la aprobación de la empresa nacional.

Reconoció que este espacio requiere de atención, por lo que ya se está en pláticas con las autoridades de la CFE para el desarrollo de proyectos de mejoras que podrían ser financiados por los recursos provenientes del programa Pueblo Mágico. “Estamos en la mejor disposición de brindarles a los turistas seguridad y atractivos turísticos”.

ESCENARIO DE COMIENZOS ROMÁNTICOS Y DE TRÁGICOS FINALES

De acuerdo con Rafael Suárez, empresario gastronómico de la zona y xiqueño de nacimiento, las cascadas han sido escenario para que miles de parejas de la región logren enamorarse.

Apuntó que la tranquilidad de la zona, el murmullo de las cascadas y en canto de los pájaros son el ambiente ideal para que cientos de parejas acudan a este lugar como “primera cita” o bien para reafirmar su amor. “Tiene encanto para enamorar, cualquiera que se diga xiqueño ha llevado a alguna muchacha a las cascadas para platicar o enamorarla”, señaló.

Indicó que además este espacio ha servido como sede de sesiones fotográficas para 15 años, bodas y otros eventos. Expuso que en la mayoría de las salas de los xiqueños existen imágenes de fiestas que tienen como escenario natural las cascadas de las que tan orgullosos se encuentran los pobladores de la región.

Sin embargo, el xiqueño aseguró que no todas las historias en torno a estas cascadas son buenas, ya que incluso la cascada La Monja debe su nombre a una tragedia. Explicó que hace muchos años un grupo de monjas llegó hasta este punto para una excursión con algunas niñas que estaban interesadas en seguir la vocación religiosa.

En un descuido de las cuidadoras una de las pequeñas cayó al agua y desapareció, por lo que una de ellas se lanzó para intentar rescatarla sin éxito, ya que ambas murieron. “En su honor, una de las cascadas se conoce ahora como cascada La Monja”, explicó.

Señaló que pese a las recomendaciones, decenas de personas han perdido la vida de manera accidental en las cascadas o en el trayecto que lleva a ellas. Entre los casos que más recuerda, Rafael Suárez nombró el de dos pequeños que murieron ahogados, así como de un hombre mayor que al tratar de tomar una fotografía resbaló, cayó al agua y murió en el sitio.

El propietario del restaurante El Texar narró que estas cascadas también han sido elegidas por algunas personas para quitarse la vida. Uno de los casos más recordados, dijo, fue el de una joven estudiante de psicología que se lanzó desde lo alto de esta caída de agua.

LUGAR DE LEYENDAS Y ESCENARIO DE PELÍCULAS

Amado Manuel Izaguirre Virues, cronista de Xico, aseguró que en torno a estas caídas de agua existen muchas leyendas que se han ido formando con el paso del tiempo. Indicó que una de las más antiguas es la conocida como “El amor de los barrancos”, en la que se cuenta que Texolo fue un guerrero y Abaxomol una bella doncella.

“En tiempos muy remotos Texolo, a orden de los sacerdotes prehispánicos, ofrecía cada año sacrificios con doncellas vírgenes que eran arrojadas al barranco. Sin embargo, antes de caer estas doncellas se convertían en mariposas”, dijo.

Explicó que un año tocó que Abaxomol fuese arrojada, sin embargo, Texolo se enamoró de ella y se negó a lanzarla al abismo. Esta renuencia hizo enojar a los dioses, quienes en castigo lo convirtieron en una cascada que eternamente rezongará su atrevimiento de decirles que no. “Abaxomol también enamorada, al saber el castigo a Texolo, se fue a sentar muy triste a contemplar la cascada y ahí se petrificó para siempre. Hoy en ese lugar está la cascada y en una orilla cercana al barranco está la figura petrificada de la doncella”.

Izaguirre Virúes indicó que ésta es una de las tantas leyendas que existen en torno a las aguas de Texolo, que fueron ocupadas para crear una de las primeras plantas hidroeléctricas en el país y que fuera inaugurada por el general Porfirio Díaz el primero de mayo de 1898.

“En Texolo se han filmado varias películas famosas como ‘Dos bribones tras la esmeralda perdida’, ‘Peligro inminente’, ‘Daño colateral’ y ‘Prisioneros de guerra’, entre otras más. Eso hizo que muchos personajes notables hayan visitado estas maravillas de la naturaleza”, concluyó.

GUÍAS USAN HERRAMIENTAS DIGITALES PARA ATENDER A TURISTAS

La llegada de turistas internacionales a las cascadas de Texolo, ubicada entre Xico y Teocelo, ha obligado a los guías de turistas de este espacio a implementar acciones que permitan comunicarse con ellos y mostrarles los atractivos turísticos de la región. Ángel López ha echado mano de la tecnología para comunicarse con visitantes de China, Alemania, Francia, Estados Unidos y Canadá, a los que ha recibido y brindado el recorrido de más de una hora y media de duración.

“Yo con el traductor del teléfono me ayudo para atender al turismo extranjero. En chino, inglés, alemán y francés los atiendo porque inclusive ya tengo algunas grabaciones hechas con la principal información y lo uso también para responder sus dudas en su idioma original”, dijo.

Expuso que aunque la mayoría de los visitantes arriban por el municipio de Xico, tras escuchar la explicación un buen número de éstos se desplazan a Teocelo para admirar el paisaje desde otro punto, además de visitar el restaurante ubicado en la cima. “El recorrido que nosotros damos aquí del lado de Xico es de hora y media porque se baja al mirador de 470 escalones y a la cascada La Monja. Además son muchos los que van para conocer desde el mirador del otro lado que ya es Teocelo”, reiteró.

El guía dio a conocer que trabaja en este espacio desde hace dos años y desde entonces el número de visitantes se ha indo incrementando paulatinamente, aunque reconoció que la mayoría de ellos acuden los fines de semana y pocos lo hacen de lunes a jueves. “Los fines de semana ingresan entre 500 y 600 personas, mientras que entre semana son cuando mucho 10 vehículos los que vienen”, precisó.

El guía de turistas indicó que aunque el recorrido es apto para toda la familia, se recomienda evitarlo a aquellas personas que no tengan la condición física necesaria para los casi 500 escalones, además de que se les pide llevar calzado adecuado, agua y algo con qué protegerse del sol.

LLEGAN TURISTAS, PERO NO COMPRAN

Aunque en los últimos años se ha incrementado la afluencia de turistas a la zona de las cascadas de Texolo y La Monja, en Xico, la crisis económica provoca que estos turistas no compren en los negocios asentados en la zona o que busquen los alimentos, recuerdos y bebidas más económicas. “Lo que queremos es que la gente que llegue también gaste en la zona para que se reactive la economía”, aseguró Mónica Rojas Vázquez, vendedora de artesanía.

Dio a conocer que de manera general las ventas en los últimos años han caído en más de 50% y que los turistas que sí les “hacen el gasto” buscan las artesanías o productos más baratos, incluso regatean los precios. “Todo el mundo regatea y a veces ante la necesidad hay que bajar los precios (…) Aquí estamos porque es nuestro trabajo, pero a veces llegamos y así nos regresamos sin vender nada o sólo dos o tres personas compran. Ha bajado muchísimo la venta”, señaló la comerciante.

Añadió que la esperanza de los comerciantes que viven del turismo que llega a las cascadas es que la Semana Santa sea buena económicamente hablando, ya que fuera de los periodos vacacionales las ventas sólo se registran los fines de semana.

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